El lunes 21 de abril amanecimos en Argentina con la triste noticia del fallecimiento del Papa Francisco: una persona que ha predicado y difundido durante su vida valores, principios y convicciones que conmovieron a los habitantes de todo el mundo, incluso a aquellos que -como quien suscribe estas líneas- no han transitado por los sacramentos y tradiciones establecidos tanto por la religión como por la iglesia católica.
































