Se cumple un nuevo aniversario de la batalla de Caseros, el episodio que selló en 1852 la caída de Juan Manuel de Rosas y consagró el triunfo del Ejército Grande comandado por Justo José de Urquiza. Aquel combate no sólo redefinió el poder político de la época: también instaló una narrativa oficial, una verdadera pedagogía del poder, que trazó una línea directa entre ese episodio y la Revolución de Mayo de 1810. Es la llamada línea Mayo–Caseros.




































