Tras concluir la lectura de "Hacia la era titánica" de Rafael Arce (1), me tomó por sorpresa que unas cuantas imágenes de los cuentos que componen esta antología, se encendieran en diferentes momentos de mi vida cotidiana, que aparecieran no sólo para completar alguna observación que estuviera elaborando mentalmente, sino también como representación de algún sentir espontáneo.

































