+ SECCIONES
El Litoral
BUSCAR
EL LITORAL
  • Todos los Títulos
  • Área Metropolitana
  • Sucesos
    • Santa Fe Policiales
  • Deportes
  • Política
    • Filtrado
  • Economia
    • Puerto negocios
    • Dolar Hoy
  • Educación
  • Salud
  • Información General
  • Clima
  • Regionales
  • Campolitoral
  • Internacionales
  • Actualidad Sabalera
  • Actualidad Tatengue
  • Arte
  • Necrológicas
  • Edición Impresa
  • Especiales
  • Contenido Patrocinado
  • Clasificados
  • Agenda Cultural
  • Podcast
  • Servicios
  • Radios en vivo
  • Sitios
    • Mirador Provincial
    • Vivi Mejor
    • Notife
    • Sur 24
    • Revista Nosotros
    • Puerto Negocios
    • CyD Litoral
    • Educación SF
    • Norte 24
  • Escenarios & Sociedad
    • Show
  • Videos
  • Multimedia
    • Galerías de Fotos
    • Videos
    • Webstories
  • Opinión
  • Quienes Somos
  • Autores
  • Temas
  • Alianzas
  • Comercial EL

#HOY:

Maximiliano Pullaro
Javier Milei
Colón
Unión
San Cristóbal

OPINIÓN

Tirar la moneda

A cara o cruz

En el límite de la ciudad, un altar al Gauchito Gil emerge entre la vegetación, convirtiéndose en un refugio de promesas y gratitud, con ofrendas que narran historias.

A cara o cruzA cara o cruz

Jueves 19.2.2026
 9:36
Seguinos en
María Nélida Pedernera
Por: 
María Nélida Pedernera

La frontera de la ciudad se fundía con los márgenes del arroyo. Las calles corrían rectas. Al final se hacían de tierra y se perdían entre matorrales, alisos, curupíes, sauces llorones y ceibos. Justo ahí, donde dejaban de ser calles y pasaban a ser senderos, el espacio se abría al desorden y a la belleza.

Alguien había elegido ese sitio para instalar un altar y rendirle homenaje al Gauchito Gil. Velas y cintas pincelaban de rojo los verdes y grises de la fronda.

Cada mañana de esos interminables días de verano, antes de que el sol despoblara las veredas y volcara a los perros a dormir a la sombra, el muchacho, apenas levantado, caminaba hasta la capillita roja y se demoraba ahí para encontrar lo que la noche había dejado junto a la imagen: medallas, cuadernos, un zapatito de bebé, una copa de vino…

Las ofrendas traducían el pedido y la promesa o registraban la respuesta agradecida que cumplía lo prometido. El santuario estaba limpio, la tierra barrida, los bancos de troncos dispuestos de tal manera que cualquiera pudiera sentarse junto al santo para pedir o para agradecer.

El muchacho se detuvo a mirar cada detalle de la estatua del Gauchito. Los ojos producían el efecto de seguirlo donde estuviera, al frente, a un lado y al otro. De entre los árboles que bordeaban el arroyo, un caballo se acercó manso pero alerta.

Comió unos pastitos tiernos que habían crecido cerca del santo y se alejó lento, revoleando la cola. Un benteveo se posó sobre la rama del ceibo más cercana al altar y lanzó su llamado estridente.

El muchacho regresó a su casa, a siete cuadras de aquel lugar. Postergó la lectura de sus libros de estudio y se entretuvo buscando en internet todo lo referido al Gauchito Gil: las distintas versiones de su historia y de su muerte, el cumplimiento de su primer milagro con el hijo del que fuera su verdugo un ocho de enero...

Aprendió que Antonio Gil amaba los bailes y las fiestas, que era temible con el facón y seductor con las mujeres. El muchacho sabía poco de los enfrentamientos entre autonomistas y colorados en Corrientes, algo de una guerra cruel, la de la Triple Alianza, pero bastante de palabras que podían sanar, herir, dañar o consagrar.

Las imágenes que iba evocando lo sustraían del presente y lo internaban en el mito. A la noche, soñó con la muerte esparcida por bayonetas y fusiles o al galope de lanzas y machetes. Amaneció inquieto. Caminó muy temprano hasta el altar del Gauchito.

Se sentó con la impresión de que no lo había observado bien el día anterior. La estatua era más alta de lo que recordaba. Muchas velas rojas se habían agregado y una de ellas aún ardía.

Encontró entre las ofrendas distribuidas al pie de la estatua su propio teléfono celular, que creía haber perdido. Cuando lo tomó y sintió la vibración, se alegró de que todavía tuviera cargada la batería. El caballo, el mismo del día anterior, se acercó sacudiendo una trenza de crines y cintas rojas que alguien había armado sobre su cabeza.

El animal se entretuvo arrancando de raíz los pastitos verdes y esperó paciente hasta que él volvió a su casa. El resto de la jornada transcurrió sin sobresaltos. Cenó solo en su habitación frente a la computadora.

La tormenta anunciada se desató temprano el día siguiente. Los truenos anticiparon la andanada de agua que se abatió sobre los seres y las cosas. Él no quería siquiera imaginar el bochorno del sol haciendo hervir la ciudad cuando dejara de llover. Hoy no habría visita al Gauchito, al menos hasta que parara la lluvia. Por la tarde, caminó sin rumbo fijo.

La luna se recostaba sobre los árboles y las casas cuando oscureció. Brillaba intensa esa media luna e invitaba a salir del cemento y del asfalto, que todavía retenían el calor. Llegar hasta la frontera de la ciudad era una invitación poderosa.

Caminó eludiendo los restos de desperdicios que la lluvia de la mañana había arrastrado y abandonado sobre las calles. Llegó inseguro hasta el borde de la ciudad preguntándose si se animaría a cruzar hasta el santuario del Gauchito.

Un jinete, apenas iluminado por la luna, se le acercó saliendo de entre los matorrales. Él distinguió la vincha roja y entrevió sus ojos oscuros. Cuando estuvo a su lado, el jinete le tendió la mano, lo tomó con fuerza y lo alzó sobre el anca del caballo. "Vamos", le dijo. Después enfiló hacia el arroyo. En un corto galope, ambos se perdieron en la oscuridad.

Cruzaron el arroyo y se internaron en el monte. En un corral de troncos, un tordillo caracoleó inquieto al escucharlos llegar. El Gauchito bajó del caballo, le cedió las riendas al muchacho, saltó el cerco y montó al tordillo. Después, salió del piquete y se lanzó al galope, invitándolo a que lo siguiera.

Cabalgaron el resto de la noche y él, que nunca antes había montado un caballo, que pasaba sus horas y sus días frente a una pantalla, sintió que había nacido a otra vida. Antonio Gil era su guía.

Recorrían los humedales, atravesaban esteros, dormían a la intemperie, y eludirían la partida hasta el próximo ocho de enero. Juntos celebrarían la fiesta de San Baltasar, juntos mirarían a la muerte de frente, facón en mano.

Acamparon a la intemperie. Dormido, soñó que un ser desconocido había llegado a multiplicarse y amenazaba de muerte a millones de seres humanos. Toda la civilización jaqueada. Toda la ciencia de la humanidad sin encontrar la forma de hacerle frente.

Al amanecer, contó su sueño. Antonio Gil lo miró y dijo: "La vida y la muerte son dos caras de una misma moneda". Sacó del profundo bolsillo de su bombacha de gaucho una pequeña moneda de plata.

Miró al joven a los ojos y murmuró: "Cara, vida: cruz, muerte". Después la arrojó al aire. La recibió en su mano derecha y la volcó tapada sobre el dorso de la mano izquierda. Sin mirarla, la guardó. "Mejor no saber", dijo.

Seguinos en
Sobre el Autor
María Nélida Pedernera
Por: 
María Nélida Pedernera
|
Ver Perfil

#TEMAS:
Edición Impresa

Además tenés que leer:

  • Cuando acechan las fuerzas oscuras La sombra
  • Rebelión El perro del coronel
  • Cuando la fantasía remonta la historia Luna nueva
  • Análisis Wichi o matacos
TENES QUE SABER
Colapinto se lució en karting durante el receso de F1 y antes de la exhibición en Buenos Aires
Artemis II: el regreso de la cápsula Orión y los desafíos de volver a la Luna tras 50 años
Ultimátum para Maxi López: aseguran que debe afrontar una deuda millonaria en Europa
Xi Jinping recibió a Cheng y ratificó la soberanía de China sobre Taiwán
Se filtran escabrosos audios de Nicole Neumann contra Mica Viciconte

Te puede interesar:


  • Caso Fernández Chemes: citación de urgencia a audiencia imputativa y planteos por presunto forum shopping
  • EFTA–Mercosur: una oportunidad para que Santa Fe lidere
  • Ciudadanía y discapacidad: más allá de los diagnósticos
  • “Tati” Leclercq y “Fini” Lanusse habrían estado en el departamento del médico Salazar tras su muerte
  • Deportes recibió a los atletas del sur de Santa Fe que van a los Suramericanos de Panamá
  • Colapinto se lució en karting durante el receso de F1 y antes de la exhibición en Buenos Aires
  • Artemis II: el regreso de la cápsula Orión y los desafíos de volver a la Luna tras 50 años
  • Ultimátum para Maxi López: aseguran que debe afrontar una deuda millonaria en Europa

Política

Seguridad sigue siendo prioridad Pullaro arriba de la gestión y lejos de la rosca política
Labor legislativa Santa Fe: proponen un programa de fortalecimiento digital y derechos para mujeres rurales
Proyecto de ley en el Senado Santa Fe: proponen crear equipos itinerantes de escucha y salud mental en escuelas secundarias
Seguridad digital y territorio Galnares impulsa charlas en barrios para prevenir estafas virtuales en Santa Fe
Recambio Carlos Pagano fue designado como sub Jefe de la Policía de la provincia de Santa Fe

Área Metropolitana

Ciudad capital Ya se ven en Santa Fe los primeros remises con el nuevo ploteo: por qué se aplica este "DNI visual"
Gestión legislativa ADN Santa Fe: el cuarto encuentro fue en el Distrito Suroeste
Evento masivo Tan Biónica en Santa Fe: todo lo que hay que saber sobre el operativo de seguridad y los cortes de calle
Viernes 10 de abril de 2026 El tránsito en la provincia de Santa Fe; la información minuto a minuto
Pronóstico La ciudad de Santa Fe se presenta este viernes con neblina matinal y tarde templada

Sucesos

En Rosario La Policía Federal detuvo a “Kaká” en un operativo antidrogas
Justicia provincial Caso Fernández Chemes: citación de urgencia a audiencia imputativa y planteos por presunto forum shopping
Caso "profo fest" “Tati” Leclercq y “Fini” Lanusse habrían estado en el departamento del médico Salazar tras su muerte
Santa Fe ciudad Motochorro condenado por el violento asalto a un cadete
Inseguridad en Santa Fe Robaron en el predio de Cosmos Fútbol Club: el daño provocado supera los 5 millones de pesos

Información General

Hito en la exploración espacial Artemis II: el regreso de la cápsula Orión y los desafíos de volver a la Luna tras 50 años
Actualizaciones recientes Instagram permite editar comentarios: cómo funciona la nueva opción y cuál es su límite
Advertencia Alerta amarilla por vientos este viernes: qué provincias están afectadas y qué se espera
Medida preventiva Cierran el paso Cristo Redentor por mal tiempo: desde qué hora se interrumpe el tránsito
Panorama astrológico Horóscopo de hoy viernes 10 de abril de 2026
El Litoral
  • Campolitoral
  • Revista Nosotros
  • Clasificados
  • CYD Litoral
  • Podcasts
  • Mirador Provincial
  • Viví Mejor
  • Puerto Negocios
  • Notife
  • Educacion SF
Hemeroteca Digital (1930-1979) - Receptorías de avisos - Administración y Publicidad - Elementos institucionales - Opcionales con El Litoral - MediaKit
El Litoral es miembro de:
adepa.org.ariab.comadira.org.ar
afip.gob.ar