El Monumento Nacional a la Bandera tiene lo suyo. Milei es otra historia mas que rodea a este monumento. Son, sus palabras, parte de un consumo masivo del lugar. El respeto, la jura, los pibes, el izamiento van por otro lado. Milei remitió a Belgrano y reivindicó a los soldados. También ubicó a una clase política de Buenos Aires (no dijo porteña) y la usó para una variante de Liberación o Dependencia. Buenos Aires no pidió esta bandera, Belgrano fue un desobediente, eso confirmó Milei. En un momento usó el ejemplo del marxismo: la libertad se ejerce. Según se entienda. Oír, lo que se dice escuchar y entender no sucedió, no lo oyeron usar al Partido comunista y su Manifiesto porque las pocas fuerzas de una centro izquierda diezmada (Rosario es claramente de centro y de centro derecha) no llegaron a manifestarse con mucho fervor. Y desde el comienzo, diciembre 2023, la izquierda empobrecida y desfalleciente ha decidido no escuchar ni entender a Milei. Tal vez tengan razón, hay un problema, Milei tiene votos. Pero esos votos no fueron manifestantes. Terminado los discursos (a las 11 AM todo estaba despejándose, la fiesta comenzaba para un concurso de asadores y palcos musiqueros varios. Los dirigentes del Partido comunista y otros fueron para que las cámaras los tomasen, un viejo dirigente del magisterio, como un diputado de esfuerzo mediático para sobrevivir, lo lograron.