Allá por los años ochenta, en Santa Fe había muy pocas cosas para decir del arte. Todo en la ciudad se movía en un rígido esquema montado por las autoridades de un gobierno de facto que agonizaba. Roberto Enrique Casís le entregaba su mandato a Exequiel González Bertero, quien conduciría la transición hasta el momento en el que asumió como lord mayor de la ciudad Tomás Camilo Berdat.

































