Maximiliano Pullaro no ha cazado la liebre y por eso no pone el caldero al fuego, sino que recorre la provincia día por día para eso: para cazar la liebre. El 10 de septiembre se vota y todos suponen que será el próximo gobernador electo a partir de ese día. Algunos de sus aliados han puesto su propia ollita al calor del porvenir. Muchos lo juzgan apresurados.
































