¿Sabía, amigo lector, que a Enrique Santos Discépolo (1901-1951), uno de los más grandes exponentes del tango argentino, le decían "Don Fulgencio", porque parecía que no había tenido infancia? ¿La verdad? Yo no lo sabía, por eso lo comento y lo comparto. Fue realmente el poeta mágico, escudado siempre en el humorismo literal y también sarcástico.



































