Un doble terremoto nos ha tomado por sorpresa en varias regiones de nuestro país, dejando a ciudades como La Guaira convertidas en un campo santo, con grandes extensiones devastadas, con decenas de miles de fallecidos, heridos y afectados. En medio de una profunda orfandad e inoperancia de los entes responsables, la propia gente salió a buscar a sus seres queridos y vecinos entre los escombros.




































