Los soldados desplegados, profesionales y voluntarios, son la primera línea de esa resistencia. Sin embargo, el trabajo de campo de este medio permite saber que, desde las mujeres que entrelazan redes de enmascaramiento para enviar al frente; pasando por quienes fabrican drones o máquinas para potabilizar agua; considerando aquellos que envían ayuda desde el exterior y llegando hasta aquellos que sostienen sus actividades lo mayormente normal posible para el funcionamiento de su país, son el claro ejemplo de resiliencia, entrega y sacrificio de defensa de su Patria, íntegra y completa, hasta las últimas consecuencias. Esa voluntad, contagiosa, exige que todos los amantes del mundo libre y democrático sean parte.