Con la conformación del Estado Nacional en 1853, aun con la ausencia de Buenos Aires, llegaría el primer presidente legítimo. No basta con decir que Urquiza fue el primer presidente "constitucional" argentino, como para diferenciarlo de Rivadavia, que sería el primer presidente "a secas". Los dos representaban proyectos antagónicos, y los dos son figuras relevantes en la historia política argentina. Ambos concebían países diferentes: unitario y centralista uno, federal el otro. Fueron los federales y no los unitarios quienes lograron romper el provisoriato rosista y propiciar la sanción de una Constitución Nacional que había sido reclamada desde los tiempos de Artigas, pasando por López, Bustos, Ferré y Urquiza, quien finalmente la hizo realidad. La Constitución unitaria de Rivadavia (1826), o lo que es igual; el estado unitario de Rivadavia, nunca se concretó. Mal podría haber sido su primer presidente.