Vivimos en una época donde el ideal romántico ha perdido fuerza. Cada vez más personas, hombres y mujeres, afirman que no quieren estar en pareja, que eligen la soltería como forma de vida, o que directamente han dejado de creer en el amor. No es casual. Tampoco es superficial. Detrás de esa elección muchas veces hay heridas emocionales, decepciones, traiciones, vínculos desiguales, falta de reconocimiento, dependencia, celos, y sobre todo, cansancio. Cansancio de intentar, de darlo todo y sobre todo de salir lastimados, desilusionados.



































