Desde hace un tiempo, el arbitraje santafesino cuenta con nombres que trascienden las fronteras de la región. Entre ellos aparece con fuerza el de Maximiliano Manduca, un árbitro que no solo se destaca por su rendimiento dentro del campo de juego, sino también por su historia personal atravesada por el esfuerzo, la perseverancia y una vocación inquebrantable por el fútbol.
































