En las canchas de la Liga Santafesina de Fútbol, donde la pasión por el deporte corre por las venas de cada jugador, entrenador y espectador o hincha, se escucha un grito que resuena con fuerza: "No me grites, alentame". Esta frase, cargada de significado, encierra un sentimiento compartido por muchos niños que participan en el fútbol infantil. Es un llamado a la reflexión sobre el papel de los padres y adultos en el entorno deportivo, y una invitación a cultivar una cultura de aliento y respeto en lugar de crítica y presión excesiva.


































