En Casa de Gobierno se empiezan a tejer conjeturas sobre la posibilidad de que el Pacto de Mayo, bajo la actual coyuntura y los acontecimientos por venir, se convierta en un objetivo inalcanzable. En rigor de verdad, no faltan los operadores gubernamentales que dejan circular la versión de la que se hace eco gran parte de la oposición: “Es una excusa para ganar tiempo”. La teoría se basa en la concreción de mejoras económicas en el mediano plazo que empoderen al Gobierno contra ese adversario tan heterogéneo al que denominan “la casta”.



































