Mientras el radicalismo postergó hasta el viernes su discusión interna para definir con qué políticas de alianzas participará en las próximas elecciones, el Partido Socialista movió primero y ratificó públicamente su pertenencia al Frente Progresista. La jugada es sutil pero no menos significativa; es que la discusión de fondo pasa, justamente, por decidir si ambos partidos seguirán participando como aliados en la misma coalición, o si toman caminos separados. Esto último resulta, sobre todo, del planteo de un grupo de dirigentes radicales identificados con el sector NEO, que promueven el armado de un gran frente electoral opositor para derrotar al PJ. Pero esa idea, que implicaría asociarse hasta con el PRO, es resistida por los socialistas. Por eso no fue menor que a tan sólo horas de que la Convención Provincial Radical sesionase de manera virtual, se conociese un documento del PS ratificando esa postura que será refrendada formalmente en un congreso extraordinario que se celebrará el próximo viernes.



































