El gobierno amplió a las principales cadenas de venta de electrodomésticos el congelamiento hasta abril de los precios acordado con los supermercados, mientras que políticos, economistas, entidades empresarias y sindicalistas redoblaron sus críticas contra esa política oficial.
El nuevo acuerdo de precios, según indicaron fuentes del Ministerio de Economía, tendrá una vigencia de sesenta días, del 1 de febrero al 1 de abril, y abarcará a todos los productos electrónicos y electrodomésticos que venden diez cadenas comerciales.
El secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, acordó mantener los precios hasta abril con las compañías Garbarino, Compumundo, Falabella, Fravega, Musimundo, Ribeiro, Rodo, Easy, Megatone y Sodimac, que hoy formalizarán el convenio a través de una solicitada.
Esta medida se suma a la anunciada el lunes, por la cual se congelaron los precios de las principales cadenas de supermarcados hasta el 1 de abril.
La decisión de la Casa Rosada de continuar con su política de controles de precios generó críticas de miembros de la oposición política, economistas y dirigentes sindicales, por el mecanismo empleado para intentar contener la inflación.
En este sentido, Roberto Fernández, titular de la Unión Tranviarios Automotor (UTA) e integrante de la CGT oficialista, acusó hoy al Gobierno de tomar "de tontos" a los trabajadores y advirtió que en los supermercados "se tienen que congelar los precios por 365 días, y no por 60" como se acordó en la víspera.
"El Gobierno nos toma de tontos y los que seguimos pagando por trabajar somos los trabajadores", se quejó Fernández en declaraciones a DyN, al tiempo que aseguró que dicho congelamiento de precios "no satisface en lo más mínimo a los trabajadores".
La medida también fue cuestionada por el gobernador cordobés José Manuel De la Sota, el jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, y el diputado nacional Francisco de Narváez. "La inflación es el peor de los impuestos, y lo peor es negar que la inflación existe", aseguró De la Sota, quien expresó que la inflación genera "mucha intranquilidad" en la población, y por ello solicitó a la presidenta Cristina Fernández "que recapacite y escuche a todos para encontrar soluciones".
Al respecto, Mauricio Macri expresó que "cuando vos no sabés cuánto vale tu moneda, eso enoja, eso frustra, eso corrompe" y consignó que "la Argentina debe reconocer los problemas que tiene y resolverlos: siempre los que pierden son los que menos tienen".
El economista José Luis Espert manifestó que la inflación durante enero pasado fue en promedio del 2,7 por ciento, cifra que calificó como "formidable", y estimó que con el acuerdo cerrado por Moreno con los supermercados fue "congelar los precios un par de meses tras el sablazo dado (en las góndolas) durante el primer mes del año".
Espert afirmó que "estos son gestos para hacer algo cuando en realidad no hacés nada, en un año electoral" y consideró que la política de control de precios "es una receta que se probó durante décadas en la Argentina y de ninguna manera va a traer alivio, de manera robusta y permanente, sobre la tasa de inflación".
A través de un comunicado, la Federación Agraria Argentina (FAA) afirmó que el gobierno "repite" una receta para contener la inflación "que no le funcionó" en los años precedentes y objetó que haya cerrado "un acuerdo con un puñado de cadenas, en lugar de convocar a productores, cooperativas y consumidores". (DyN)
































