En 1994 la ciudad era otra. Tanto como el país y su realidad social. Terminaba ese año cuando sucedió la peor crisis de provisión de energía eléctrica en la provincia de Santa Fe que dejó sin luz durante casi todo un mes a la mitad de Santa Fe y toda la zona de la Costa. Fue una suerte de experimento social que puso a prueba la paciencia de los santafesinos. No, no hubo un estallido, ni actos violentos: sólo unas protestas de vecinos con sus velas (que subieron de precio) en las que El Litoral tuvo mucho que ver.




































