Por segunda vez en dos meses, la legisladora del bloque Vida y Familia presentó un pedido de informe al Ministerio de Educación a raíz de que trascienda públicamente la existencia de libros de contenido sexual explícito entre la bibliografía escolar. Esta vez, el detonante fue lo ocurrido en un establecimiento educativo de Fisherton donde una docente incluyó "Cometierra" entre la bibliografía obligatoria.
































