Las campañas de prevención efectivas a nivel mundial, han demostrado que prevenir no es solamente divulgar información sobre las sustancias en sí, muy por el contrario: el paradigma preventivo requiere, además de la promoción de la información validada desde la evidencia científica, sobre las consecuencias perjudiciales directas e indirectas del consumo, respecto de la salud integral del consumidor y su entorno; la creación de espacios de intervención temprana, favorecer la reflexión en niñas, niños y adolescentes, promover contención estratégica social, y estimular el diálogo familiar. Por lo tanto, las intervenciones de prevención dirigidas a los niñas, niños y adolescentes son considerados aspectos esenciales de los programas de prevención efectivos. Toda vez que la investigación ha demostrado que entre más temprano se lleve a cabo la prevención del uso de drogas, mayor será la probabilidad de tener resultados positivos a largo plazo.