Hasta que la tragedia del temporal en Bahía Blanca atravesara todo el arco sociopolítico nacional, las preocupaciones en Casa Rosada pasaban por la situación en la que quedó el candidato presidencial para integrar la Corte Suprema, Ariel Lijo, luego de la inesperada jugada de Manuel García Mansilla, el académico que fue respaldado desde el ‘triángulo de hierro’ pero que sin embargo rápidamente se alió al titular del máximo tribunal del país, Horacio Rosatti, al igual que a su par Carlos Rosenkrantz, quienes le garantizaron una juramentación rápida la semana pasada en el cuarto piso de los tribunales de Talcahuano.




































