La irrupción de la cuarta ola, el aumento de contagios aunque no deriven en internaciones, y la proliferación de enfermedades respiratorias obligan al gobierno de la provincia a revisar algunas medidas y decisiones adoptadas, por ejemplo, respecto del uso del barbijo. Como se sabe, el 20 de abril y tras una reunión de expertos con el gobernador Omar Perotti, la Casa Gris anunciaba que el uso del tapabocas dejaba de ser obligatorio, aunque se sostenía que seguía siendo "altamente recomendable". Su utilización voluntaria se tradujo en los hechos en una fuerte relajación de los cuidados; el barbijo prácticamente desapareció de la escena pública y de los ámbitos cerrados no privados.


































