El nuevo Código Procesal Penal Federal (CPPF) se puso en marcha en Santa Fe el 6 de mayo de 2024, en el marco de una decisión del Poder Ejecutivo Nacional impelida por la necesidad de abordar la grave problemática de la inseguridad, con intensas y aceleradas gestiones de la propia Corte Suprema, y alguna breve postergación por razones operativas.

































