La actividad política no descansa y mientras varios indicadores de la economía se desploman y las alertas suenan en todos los ámbitos y el ajuste repercute en los bolsillos, un nuevo frente de conflicto se abrió entre el gobierno nacional y una provincia. En este caso, Buenos Aires, con la que ya hubo un cruce picante hace menos de un mes cuando se retiró al territorio gobernado por Axel Kicillof el Fondo de Fortalecimiento Fiscal.



































