La Unión Transitoria de Empresas (UTE) conformada por Obring, Supercemento y Basaa, que lleva adelante la ampliación de la planta potabilizadora de Aguas Santafesinas S.A. en la ciudad de Santa Fe, invocó un sinnúmero de vicisitudes económicas para fundamentar por qué debió "disminuir drásticamente el ritmo de obra", con la consecuente y "significativa reducción del personal". De hecho, este martes, 27 trabajadores de la UOCRA fueron despedidos; sólo diez empleados quedaron vinculados con tareas mínimas puesto que los trabajos están prácticamente paralizados. La obra es financiada con recursos nacionales.




































