Tras un acuerdo entre los bloques mayoritarios del oficialismo y la oposición dentro del Congreso de la Nación Argentina, se aprobó el aumento del 30% en los sueldos de diputados y senadores.
A partir de ahora quedarán atados a las paritarias del personal legislativo, sumando los “adicionales”. Aún falta la firma de Cristina Kirchner y Cecilia Moreau.

Tras un acuerdo entre los bloques mayoritarios del oficialismo y la oposición dentro del Congreso de la Nación Argentina, se aprobó el aumento del 30% en los sueldos de diputados y senadores.
En junio de este año se había pactado el congelamiento de sus ganancias, cuando las paritarias de la Asociación del Personal Legislativo cerró un aumento del 69%. Por aquel entonces, se acordó que todos los aumentos para diputados y senadores debían someterse a votación.
La semana pasada, en la resolución que otorgó un incremento salarial por una suma fija de $30.000 al personal legislativo, Cristina Kirchner, y la actual titular de la Cámara Baja, Cecilia Moreau, derogaron la decisión que había desligado el aumento salarial de los legisladores y el de los trabajadores, que tradicionalmente iban juntos.
El sueldo actual de un diputado es de $340.000 aproximadamente y el de un senador de casi $350.000. A esa cifra se le deben sumar los llamados “adicionales”. Estos incluyen los “gastos de representación”, movilidad, y un extra por “desarraigo” para el caso de los legisladores que provienen del interior, que son la mayoría.
Según el sitio web oficial de la Cámara Alta, en el caso de un senador, todos los adicionales llegan a $90.366,54.
Teniendo en cuenta que el “desarraigo” supone el 14% de la dieta, estará alcanzado por el aumento del 30%. Por lo tanto, un senador podría llegar a cobrar desde el mes que viene, en total, aproximadamente $502.000 en mano.




