Lo que llama la atención respecto de otros desarrollos en el entorno -de alto nivel en general, de por sí- es que este en particular dejará la vara muy alta para el resto, con estándares de calidad difíciles de igualar. Por ejemplo, se sabe ahora que tendrá dos lujosos penthouse, únicos en la ciudad, con grandes patios, dormitorio principal en suite y acceso a sus dos niveles por ascensor, piscina propia y terraza privada con quincho. Pero si uno no está entre esos dos felices futuros propietarios; el edificio igualmente tendrá pisos exclusivos y semipisos de amplias dimensiones y balcones aterrazados que invitan a disfrutar de vistas panorámicas del río y de la ciudad desde primeras líneas sobre el Dique II.