Aunque el abogado defensor le pedía que no nombre a nadie, que no deje constancias que pudieran complicar su seguridad, a Leonardo Peiti se le escapaba en su declaración ante los fiscales Luis Schiappa Pietra y Matías Edery un apodo: "el Guille". Y lo mencionaba por boca de otro. Lo citaba pese a las recomendaciones del Dr. Luis Rossini "para cuidarte", durante su declaración oficial. Desarrollaba un relato que describe las peripecias por las que pasaba el capitalista del juego ilegal, entre 2018, 2019 y la mitad de 2020, cuando una banda lo extorsionaba y le exigía pagos en dólares, que curiosamente todo el tiempo eran negociados, en un juego de cartas marcadas en las que él, justamente el hombre de las apuestas clandestinas, cedía cuando le hablaban del jefe de la banda de Los Monos... Ahí se iba al maso. Y eso que al temible personaje poco le faltaba para que sumara más condenas, hasta superar los 100 años de prisión no excarcelables.



































