En una fuerte declaración que buscó dejar en claro la postura del Ejecutivo santafesino, el gobernador Maximiliano Pullaro se refirió al complejo escenario que atraviesa la empresa Vicentin, y fue categórico al descartar una eventual intervención estatal para evitar su quiebra: “Esto no es un Estado comunista, donde el Estado o el gobierno tiene que intervenir cuando quiebra una empresa”, sostuvo el mandatario, al ser consultado por la posibilidad de que la Provincia asuma algún tipo de control o rescate sobre la firma en crisis.

































