Ahora, frente al escenario político institucional planteado por la actual gestión, el grueso de la oposición (kirchnerismo incluido) motoriza cambios contrarreloj, para ponerle plazos al trámite y permitir que baste el rechazo de una sola cámara para "tumbar" el DNU. El tema se debate en las s comisiones de Asuntos Constitucionales y de Peticiones, Poderes y Reglamento de la Cámara de Diputados, y la idea es emitir dictamen el próximo 30 de octubre, para tratar de llegar con una sanción al final del período ordinario, el 30 de noviembre. La paradoja es que esa misma ley puede ser vetada por el Ejecutivo en los términos actuales, y el interrogante es si el PRO también contribuirá a blindar ese eventual veto, considerando los proyectos en dirección contraria oportunamente presentados.