El déficit de infraestructura en la provincia de Santa Fe se hace notar no sólo por la carencia que históricamente experimentan localidades pequeñas y ciudades ubicadas sobre los márgenes del territorio santafesino. La falta de servicios básicos también complica al sector productivo, que muchas veces es el que más emplea su capacidad de lobby para generar que los Estados finalmente concreten obras centrales.


































