El Ministerio de Justicia y Seguridad de Santa Fe presentó indicadores oficiales que le permitieron demostrar una baja en homicidios dolosos, heridos con armas de fuego, eventos violentos y predatorios. Contrapuso esa baja a la mayor presencia policial en la calle y el menor tiempo de respuesta a partir de las denuncias recibidas en el sistema 911. Uno de los pocos ítems no mejorados fue el secuestro de armas de fuego.

































