Esa misma asunción, no confirmada oficialmente desde la Corte, es denostada fuertemente por el kichnerismo, hablando otra vez (cómo no) de "golpe de estado". Desde el tribunal, en todo caso, deslizan que el problema es de no acatamiento de un fallo. Que, por lo demás, sí se cumplió, y en esa medida habilitaría el "relanzamiento" del Consejo, con quórum y nueva integración, aunque no estén todavía todos los miembros que debían asumir simultáneamente este lunes. Y por eso tampoco se aceptaría el "reglamento de funcionamiento mínimo" que, con el voto de los consejeros afines al oficialismo y el rechazo de los opositores, se votó el miércoles 13 ante el riesgo de que el Consejo se viese paralizado por la nulidad de sus futuros actos, en la medida en que no se encuadrasen en el fallo de la Corte.