Originalmente, en 2021, el piso salarial de $ 150.000, luego ajustado a $ 175.000, permitió que 1,5 millones de trabajadores dejarán de pagar el Impuesto a las Ganancias: de 2,3 millones de contribuyentes en 2020, y en 2021 quedaron gravados unos 950.000. Luego, por las variaciones inflacionarias, se volvió a delegar la facultad al Poder Ejecutivo para incrementar las deducciones del impuesto durante el año fiscal 2022. Massa propone una suba adicional del piso a partir del cual se paga el impuesto para mantener constante el porcentaje de contribuyentes alcanzados por el tributo.