El concepto de “anti-ñoquis” introducido en la reforma se centra en modificar la Ley de Empleo Público 25.164 busca mejorar la calidad del empleo en el sector estatal. Federico Sturzenegger explicó que el objetivo es "evitar la interferencia política en los nombramientos, fortalecer el régimen disciplinario, evitar el dispendio de recursos y facilitar el proceso de ordenamiento del Estado". En el contexto de una reducción de más de 20.000 empleados públicos, el nuevo enfoque establece la implementación de un examen objetivo de competencias para los nuevos empleados, La ley también establece un mecanismo de evaluación para los nuevos ingresos al Estado, mediante una "Evaluación General de Conocimientos y Competencias", la cual será anónima y administrada por la Autoridad de Aplicación. Los resultados del examen determinarán la elegibilidad para el empleo en la administración pública, con un puntaje mínimo establecido por la autoridad competente. Sturzenegger detalló que “el examen lo deberá rendir cada empleado público que ingrese y su resultado lo determinará una computadora”, garantizando que solo quienes obtengan una nota superior a la de corte puedan ser contratados, eliminando la posibilidad de interferencias políticas.