Es sabido que la vicepresidenta de la Nación Victoria Villarruel no goza, casi desde el principio de la gestión libertaria, de la simpatía de su propio gobierno. Hace mucho que las diferencias con el presidente Javier Milei quedaron al descubierto; con su hermana y secretaria General de la Presidencia Karina Milei no parece haber sintonía y ahora se sumó un nuevo capítulo a la enemistad con la ministra de Seguridad Patricia Bullrich. ¿La razón (o la excusa)?: la situación de Nahuel Gallo, el gendarme detenido en Venezuela.


































