El torneo de fútbol que cada año organiza un pequeño club del interior santafesino tuvo, en 2020, tantos equipos inscriptos y público como en las ediciones anteriores. “Como si no hubiera crisis”, resumió uno de sus dirigentes a El Litoral, cuando comentó que no podía creer que “con el despacho del pollo, el asado, los choris” y otras maravillas a las brazas, “más las bebidas y las entradas” se había recaudado por cada noche casi unos 100 mil pesos, pero que la seguridad (se trata de un evento de clima familiar, donde no se debería vender alcohol) había representado más de 25 mil pesos. Casi una cuarta parte de todo el esfuerzo de los socios y los integrantes de la Comisión Directiva “que trabajamos sin cobrar un peso”, comentó.




































