Los problemas en el seno del oficialismo mantiene a los principales asesores de La Libertad Avanza en vilo y pegados permanentemente a sus celulares. Recorriendo los patios, galerías y pasillos de la Casa Rosada se los ve chequeando constantemente los grupos de WhatsApp internos y observando con suma atención las tendencias en la red social X. La guerra digital es prioridad para el núcleo duro del mileísmo. Los responsables de monitorear cuentas personales, trolls y bots conjugan la actividad con el seguimiento de los medios audiovisuales tradicionales desde pantallas ubicadas en despachos, oficinas y espacios especialmente diseñados para dicha tarea.


































