La Argentina fue el único país de las Naciones Unidas (ONU) que votó en contra de la Resolución de la Asamblea General presentada el 11 de noviembre que apostaba a la prevención y eliminación de todas las formas de violencia contra mujeres y niñas. Fue aprobado por 170 países, 13 se abstuvieron y la delegación argentina se opuso.































