De la redacción de El Litoral
economia@ellitoral.com Después de una década, el fantasma del “default” volvió a rondar en los ámbitos de la política nacional, al prosperar las demandas judiciales de los fondos especulativos. NML, Aurelius, Olifant y ACP Master, junto a otros bonistas particulares que integran el 7% de acreedores que se rehusaron a entrar a la reestructuración de deuda, hicieron una presentación conjunta en Nueva York, donde el juez Thomas Griesa ordenó depositarles la totalidad de una deuda pendiente por 1.330 millones de dólares. La Cámara de Apelaciones de Nueva York suspendió el fallo del juez al abrir un proceso de negociación judicial, que se reiniciará el 27 de febrero. En esa instancia, el Gobierno argentino podría realizar una oferta ante el tribunal para avanzar en un posible acuerdo con los acreedores. Consultado el abogado Eugenio Bruno, autor del libro “El default y la reestructuración de la deuda”, e integrante del estudio Garrido, se refirió a la posible evolución que podría tener la causa en Nueva York. “El gobierno apunta a revertir el fallo del juez Griesa y de la Cámara de Apelaciones de una manera completa, es decir que los holdouts tengan derecho a cobrar exclusivamente en iguales condiciones que los inversores que entraron al canje 2010”, explicó Bruno. Según trascendió, el objetivo del gobierno es sumar a más acreedores al canje, al menos para llegar al 95% del total, y así instar a un fallo favorable. ¿Qué monto deberá comprometer el gobierno para alcanzar esta aceptación?. “Dependería de qué porcentaje de inversores entren al nuevo canje respondió Bruno-. Si entraran todos, el monto de emisión sería de aproximadamente bonos nuevos por U$S 4.200 millones más pagos en efectivo por los intereses no pagados desde 2005 a la fecha pero a la tasa de los nuevos títulos”, apuntó. Es probable que los fondos de inversión, denominados peyorativamente “fondos buitre”, no accedan a recibir bonos reestructurados y mantengan su postura inflexible en pos de cobrar el 100 por ciento de sus acreencias. En ese aspecto, Bruno rescató que “hay inversores minoristas argentinos, que conservan sus bonos en default originales o bien quienes han comprado posteriormente pero sin ánimo de litigio” que podrían ser permeables a una propuesta oficial similar a la del canje de 2010. El abogado del estudio Garrido añadió, según publica el sitio especializado Infobae que “hay inversores minoristas argentinos con juicios existentes en Argentina y Nueva York, pero que no han cobrado los mismos y que pueden estar dispuestos a dejar sin efecto dichos reclamos judiciales”, debido a “la incertidumbre en el cobro de los mismos, ya que si bien hay sentencias judiciales favorables, el gobierno ha dicho que sólo las cumplirá si son consistentes con el canje 2010, entonces en ese caso no cobrarán tampoco ya que habrá default”. Ante este interrogante y la posibilidad de que transcurra un tiempo prolongado, estos acreedores estarían predispuestos a “recibir los bonos nuevos y comenzar a cobrar algo”.
































