Referentes de gremios estatales provinciales, acompañados por dirigentes de CTA y CGT Santa Fe, se concentraron en el mediodía de este martes frente a la Legislatura para reclamar públicamente ser recibidos por los senadores provinciales, que el jueves votarán el proyecto de reforma previsional. Los sindicatos están en contra de que la provincia vuelva a ingresar a una emergencia jubilatoria, "tal como había sucedido en la década de los noventa". Sus referentes advirtieron que en la práctica, ello derivará en "un recorte" en el haber de los pasivos (los que ganen más de dos mínimas), y hasta en un diferimento del pago a los pasivos de los aumentos que obtengan los activos. En tal sentido, el artículo 10 del proyecto plantea que dichas mejoras se trasladarán "sesenta días después" a los jubilados. Así había sido antes de 2008, pero a instancias del por entonces gobernador Hermes Binner, se resolvió que los incrementos que recibieran los empleados se trasladasen "de manera automática y simultánea" a los jubilados.

































