De productores a importadores. Esa es la síntesis del drama que vive la ciudad de Sastre, en el departamento San Martín, con el cierre de su fábrica de generadores eléctricos de la marca DBT-Cramaco, al que se refirió el senador Esteban Motta: 37 trabajadores despedidos y actividades reducidas a la importación, la comercialización y el servicio de mantenimiento de esos equipos.



































