El debut de los nuevos mecanismos de control en la cárcel de Las Flores generó demoras y algunos disturbios. El lunes, todas las visitas que ingresaban debían someterse a la verificación de los scanners y body scanners que se instalaron en el establecimiento, y que ya funcionan desde el año pasado en la alcaidía de ese mismo penal. Dicho equipamiento permite requisar de manera más precisa tanto los bolsos y bultos con los que llegan los familiares, como a cada persona que ingresa.




































