Los reproches (cambian según se esté en la oposición o en el oficialismo) también incluyen los apoyos o no para tomar medidas contra fiscales cuyos procesos en la Legislatura no avanzaron. Es el caso de Serjal, sólo que cuando se revisó su actuación al comprar dos coches, a un empresario encausado en su jurisdicción, el debate era otro: había dudas respecto de si se trataba de una falta ética o algo peor. Ahora, en cambio, ya nadie menciona esa palabra. En esa danza de nombres de fiscales del sur en Acuerdos, que comenzó en 2019, se dijo ayer que hay nuevas acusaciones sobre uno de los ingregantes del MPA que "no le hace honor a la claridad de su apellido", que bien vendría que otros fiscales que llegaron a una instancia parecida hagan lo que hizo Serjal y que "den un paso al costado" en devolución de favores al sector político (o a los consensos entre distintos sectores) que los cobijó cuando se los nombró, y también se mencionan más nombres para ir a esa comisión.