- En otros países no hay demasiado desarrollo en el tema. La realidad es que la iniciativa para dar con estos instrumentos, que al ratificarse por el parlamento argentino entrarán plenamente en vigor, surge principalmente del movimiento de mujeres ante la desprotección generalizada y la ausencia de instrumentos jurídicos en muchos lugares del planeta. En nuestro caso, contamos con leyes de protección a nivel nacional y provincial, lo que hace que nos encontremos, por decirlo de algún modo, más avanzados en términos de derechos. Las normativas internacionales vienen a poner una especie de “piso” de derechos en cada lugar del mundo donde se encuentre un trabajador o trabajadora; por ese motivo y por la diversidad cultural, política, social, económica, etc. es que la discusión de una normativa que sea abarcativa, general, amplia y lo suficientemente flexible como para que no pierda vigencia prontamente, resultó tensa en muchos momentos del trabajo en comisiones -que tuvo dos semanas de sesiones intensivas de 12 horas de trabajo-. A la vez que tensa y por momentos difícil, las partes involucradas en la discusión entendieron que lo prioritario era el acuerdo para poder arribar a la aprobación de este nuevo Convenio complementado por una Recomendación.