En el noreste de la ciudad de Santa Fe, allí donde el asfalto se cruza con el ritmo diario de la producción, se levanta hoy la planta de fabricación de Chacinados Tacural SRL. Sin embargo, para entender el presente de esta firma que ya cumple 45 años, es necesario viajar al pasado y cambiar de paisaje. La historia no empezó entre avenidas, sino en los caminos de tierra de Tacural, un pequeño pueblo del departamento Castellanos. Allí, donde las raíces familiares y el horizonte rural lo eran todo, un grupo de tres socios y tres familias decidió apostar por un sueño, sin imaginar que el nombre de su localidad terminaría impreso en los mostradores de varios puntos del país.


































