La excusa de las restricciones impuesta por la epidemia de coronavirus quedó atrás. “Venimos hablando con todos los funcionarios públicos de vuelta -aseveró Jolly-. No podemos decir que la pandemia no terminó, pero es hora de decir ‘¿ahora qué me vas a decir?’. Estamos en contacto todavía con los inversores porque los inversores quieren venir a invertir acá en el taller. A nosotros no nos importa quién es el empresario. Nosotros que venga un inversor o que sea el Estado mismo el que abra el taller. Para nosotros es lo mismo”. Hay grupos de empresas interesados en reabrir las puertas del lugar. El edil agregó: “Cuando hablamos con los grupos inversores ni siquiera se habló de plata y a la gente no le importa cuánto hay que poner, sino que quiere venir a hablar del negocio en sí. Están dispuestos a invertir. Si le pedimos 5 pesos, cuatro años; si le pedimos 10, siete. Si se piden 20, se quedan 20”. “Ellos lo que quieren es laburarlo y después le queda el taller armado completo al Estado otra vez. Ellos quieren invertir en el taller”, acotó Diego Bordón. Laffont expresó: “Ellos quieren la concesión. Por 20, 30 años. Ellos por 30 años van a explotar el taller y van a darle trabajo a 400, 500 familias”.