“Su marca era la risa. Sentado a la mesa de sus víctimas, reía feliz. Por eso se lo conoció como el sátiro de la carcajada. Ahora, reirá entre rejas”. Así comenzaba la crónica publicada por el diario Clarín el miércoles 17 de marzo de 1971. El título decía: “Le dieron 25 años al ‘sátiro de la carcajada’”.


































