La Municipalidad de Esperanza puso en marcha una etapa de notificación preventiva dirigida a propietarios de inmuebles rurales del distrito, recordando la vigencia de la Ordenanza Nº 2540, que regula el mantenimiento de caminos rurales.
La Municipalidad inició una etapa de notificación preventiva a propietarios rurales para garantizar el mantenimiento de cunetas y banquinas, en el marco de la Ordenanza Nº 2540. En paralelo, avanza un plan de mejoras que ya intervino 70 kilómetros de caminos y proyecta obras estratégicas para la producción.

La Municipalidad de Esperanza puso en marcha una etapa de notificación preventiva dirigida a propietarios de inmuebles rurales del distrito, recordando la vigencia de la Ordenanza Nº 2540, que regula el mantenimiento de caminos rurales.
La normativa establece, en su artículo 8°, que las cunetas y el talud superior de los caminos deben permanecer libres de renuevos y cualquier otra especie vegetal, con extracción de raíz para evitar el rebrote. Estas tareas son responsabilidad directa de los propietarios linderos.
La comunicación oficial tiene carácter informativo y otorga un plazo de 90 días para adecuarse a lo dispuesto. Cumplido ese período, el municipio realizará inspecciones para verificar los trabajos. En caso de incumplimiento, se procederá a la intimación formal, con un plazo adicional de 90 días por cada kilómetro de camino involucrado.
Desde el Ejecutivo señalaron que la medida apunta a garantizar la correcta conservación de la infraestructura vial, mejorar la seguridad y facilitar las tareas de mantenimiento.
En paralelo a las notificaciones, el municipio continúa ejecutando el Plan de Mejoramiento de la red vial rural, en coordinación con la Comisión de Caminos Rurales.
Durante enero y febrero, la Secretaría de Obras e Infraestructura Pública realizó tareas de repaso, desmalezado y cuneteo en aproximadamente 70 kilómetros de caminos, lo que representa un 14 % del total de la red del distrito.
Las intervenciones abarcaron tramos de los caminos Nº 3, 6, 7, 8, 9, 12, 16, 17, 50, 55, 56, 63, 66, 72, 73, 74 y 83, priorizando sectores estratégicos para la producción y la circulación cotidiana.
Asimismo, continúan los trabajos en la prolongación de avenida Córdoba hacia el oeste, hasta el Camino 12 —conocido como “camino ancho”—, una traza clave para la conectividad productiva regional.
Desde las secretarías de Obras e Infraestructura Pública y de Innovación y Desarrollo Económico se trabaja además en la elaboración de un proyecto para enripiar siete kilómetros del Camino 12.
La iniciativa será presentada ante el Gobierno de la Provincia de Santa Fe en el marco del programa “Caminos Productivos”, con el objetivo de fortalecer la infraestructura rural y beneficiar tanto a productores como a establecimientos educativos y comunidades del distrito.
La Comisión de Caminos Rurales, integrada por autoridades municipales, productores y representantes de la Sociedad Rural Las Colonias, funciona como ámbito de diálogo y planificación consensuada.
En este esquema, el municipio impulsa y ejecuta las acciones, destinando recursos, maquinaria y personal para sostener el mantenimiento y avanzar en mejoras estructurales.
Desde el inicio de la gestión del intendente Rodrigo Müller, la Coordinación de Desarrollo Agrario consolidó una agenda activa de acompañamiento al sector.
Entre las principales acciones se destacan la articulación con la Universidad Nacional del Litoral, el INTA y el SENASA; la participación en el Nodo Agroecológico Territorial Santa Fe Centro.
La organización de cursos con certificación oficial para asistentes apícolas, operarios de tambo y maquinaria agrícola 2.0; y acciones sanitarias como el control de criaderos informales de cerdos para prevenir enfermedades como la triquinosis.
También se promovieron programas como “Mi Huerta”, la realización de jornadas técnicas y la gestión para que la ciudad sea sede de muestras sectoriales como “Todo Láctea” y “Expo Alfa”.
Con el refuerzo de controles, la ejecución de obras y la articulación institucional, la Municipalidad reafirma su compromiso con el desarrollo agrario y la mejora de la infraestructura rural.
El mantenimiento adecuado de banquinas y cunetas, sumado a inversiones estratégicas en caminos productivos, aparece como un componente central para garantizar transitabilidad, seguridad y competitividad en una región donde el sector agropecuario cumple un rol determinante en la economía local.




