Brigadistas, lugareños y bomberos combatieron durante toda la jornada los incendios en la isla Sabino Corsi, más conocida como Banquito San Andrés, donde las llamas amenazaron un parador. Desde la costa rosarina se podía ver claramente una gran columna de humo, que por acción del viento también afectó a los rosarinos desde la tarde. Fue precisamente el cambio de dirección del viento lo que complicó los trabajos de los brigadistas para combatir el fuego.
































